Van tir y payback
Van, tir y payback
En un primer paso, esta página te invita a descubrir el método de cálculo del retorno de la inversión. En un segundo paso, aborda los criterios que guían la elección y la decisión de una empresa. Evidentemente, están directamente relacionados con la aplicación de la política financiera.
Un estudio sobre la rentabilidad de las inversiones es, ante todo, un cálculo de los flujos de caja. Se comparan los gastos y las ganancias netas previstas. Después de la actualización, la variación neta permite conocer, por un lado, el flujo de caja proporcionado por el nuevo proyecto (VAN valor actual neto) y, por otro, la rentabilidad intrínseca del proyecto (TIR = Tasa Interna de Retorno). Veremos que estos dos conceptos son importantes y están relacionados con la elección de la política financiera de rentabilidad en una empresa.
Un proyecto de inversión suele ser objeto de una descripción detallada. De esta descripción podemos extraer los datos necesarios para el cálculo de la rentabilidad. En el ejemplo desarrollado a continuación, hablaremos del estudio de un proyecto clasificado en la categoría de «productividad». En efecto, podemos clasificar los proyectos en cinco categorías:
Van, tir y payback 1.
A estas alturas, algunos de ustedes se preguntarán cuál es la diferencia entre los elementos y las características de una inversión. La respuesta es fácil. El primero es algo que forma parte de todas ellas, el segundo es algo que las distingue de las demás. En un coche, un elemento son las ruedas. Una característica es la marca o el color. Hay mucha relación entre estas tres características. Cuanto mayor es el riesgo, mayor es la rentabilidad, por lo que podemos decir que la relación es directa. Sin embargo, cuanto mayor es la liquidez, menor es el riesgo y también la rentabilidad, por lo que en estos dos casos, la relación es inversa. Es importante medir estas tres características. En realidad, el riesgo no es fácil y está fuera del alcance de este curso. Pero vamos a dar varios métodos para medir tanto la rentabilidad como la liquidez. Los métodos se dividirán en dos grupos según tengamos en cuenta el paso del tiempo, con la correspondiente inflación o no. Los primeros serán los dinámicos. Los segundos, y por los que empezaremos, son los estáticos.
Van , tir y payback
[Este ensayo se centra en el análisis de la rentabilidad de un «hotel boutique» situado en el casco antiguo de Palma de Mallorca. Para ello, se han realizado una serie de cálculos que aportan la información necesaria para saber si el proyecto en cuestión es viable o no en un plazo de cinco años. Al principio del estudio se han presentado las características del hotel de forma detallada, para que los cálculos realizados posteriormente tengan sentido. A continuación, se ha hecho hincapié en el examen de los flujos de caja mensuales en relación con el primer año, y mediante la estimación estadística de las cuatro correlaciones. Además, gracias a otras apreciaciones como el valor residual, el coste de capital, el VAN, la TIR y el payback, se ha intentado obtener una estimación general e indicativa de la viabilidad de este proyecto de inversión.
Indicadores económicos va; van; tir
En el artículo anterior se trató la importancia de desarrollar una estrategia de TI de 2 a 3 años en el contexto de la empresa en general, es decir, teniendo en cuenta las tendencias actuales que están afectando a la empresa en su conjunto, para luego desglosarla en los departamentos individuales que componen la organización.
Otro factor importante, por supuesto, es la situación financiera de la empresa -específicamente el presupuesto concedido al CIO-, ya que determinará cuántas de las iniciativas del plan estratégico de TI pueden implementarse y seguirse.
El enfoque que muestran estos artículos es activo. Es una metodología que invita a la colaboración del CIO y de otros directivos clave de la empresa para identificar juntos los objetivos de negocio. El objetivo es llevar a cabo la excelencia informática en todos los rangos de la organización con el fin de aumentar el valor de la empresa y, en última instancia, la satisfacción del cliente.
Un consejo importante: utilice siempre el lenguaje que utilizaría un director general o los altos directivos. De este modo, ellos mismos se convierten en embajadores de su estrategia de TI. El plan se extenderá más rápida y eficazmente al resto de la organización, sobre todo porque se ha desarrollado originalmente en colaboración con directores de varios niveles de la organización.

Hola mundo, soy Sofía Salomé copywriter de Damboats.es